Bienvenidos al Aula!

Damos inicio a este espacio, en el cual nuestro propósito es guiarlos, enriquecer y acompañarlos para que puedan adquirir saberes relevantes y aplicables para su Rol Profesional. Cada semana las actividades se les actualizaran los días lunes. Estas actividades son de Presentación Obligatoria.

 Les deseo un Buen Inicio y Buenas Semanas

Enfermedades profesionales – Aulas de empleo y trabajo

Esta materia se centra en la formación de los estudiantes para desarrollar habilidades en la gestión de emergencias y la investigación de incendios y explosiones. El objetivo principal es que los estudiantes adquieran los conocimientos y herramientas necesarios para elaborar planes de emergencia y evacuación, comprender los procedimientos a seguir, identificar roles y responsabilidades, y realizar investigaciones de las causas de incendios y explosiones para implementar medidas correctivas y preventivas.

Los contenidos se organizan en torno a:

  • Evacuación y Planes de Emergencias: Principios, roles, sistemas de autoprotección y manejo de HAZMAT.
  • Procedimientos de Evacuación: Cálculos, vías de escape, evacuaciones especiales.
  • Capacitación del Personal: Diseño de planes y uso de nuevas tecnologías para el entrenamiento.
  • Investigación de Incendios: Metodología, determinación de causas, elaboración de informes.
  • Normativas: Legislación argentina y normas internacionales (NFPA).
  • Uso de Tecnologías: Simuladores de incendios y evacuación, software de dibujo digital.

Las prácticas formativas complementan la teoría con el análisis de normativas, casos prácticos, simulacros y el uso de equipos de extinción.

En resumen, la materia busca formar profesionales capaces de prevenir, gestionar y analizar situaciones de emergencia relacionadas con incendios y explosiones, contribuyendo a la seguridad y protección en diversos entornos.


La cultura de la prevención supone el compromiso de la sociedad, de las organizaciones y de los individuos con la salud y la seguridad, lo que se manifiesta en un conjunto de valores, actitudes, percepciones, conocimientos y prácticas de orden individual y colectivo. Instalar esta cultura preventiva en las empresas requiere del conocimiento y de la participación de todos los actores involucrados, directa o indirectamente, en el proceso de trabajo. En efecto, es importante informarse respecto de los riesgos a los que se está expuesto individual o colectivamente en una situación de trabajo; comprometerse con las acciones de prevención, y participar en la identificación de los riesgos mediante la reflexión sobre las propias acciones y las medidas que es posible tomar. Podría decirse que los pilares de una cultura de la prevención son la información, el compromiso y la participación.

De este modo, las tres dimensiones articuladas –información, compromiso y participación– son  los  pivotes  sobre  los  cuales  afianzar  la  cultura  de  la  prevención,  que  debe  ir  acompañada por un conjunto de intervenciones del Estado mediante programas que integren normativa,  cambios  tecnológicos,  educación  y  acciones  sobre  la  comunidad  incorporando  a  los trabajadores y a sus familias. En síntesis, mejorar la situación laboral en materia de salud y seguridad depende del compromiso asumido por los actores involucrados.