Esta materia se propone dar una profunda visión sobre la estructura macroeconómica de la sociedad analizando la configuración de sectores de actividad, los riegos asociados y la implementación de la Higiene y Seguridad en el Trabajo. Aborda también el análisis de los debates actuales respecto de la perspectiva económica sobre salud y seguridad en el trabajo. Además de caracterizar las diferentes problemáticas centrales de los diferentes sectores productivos, inmersos en una estructura productiva

La cultura de la prevención supone el compromiso de la sociedad, de las organizaciones y de los individuos con la salud y la seguridad, lo que se manifiesta en un conjunto de valores, actitudes, percepciones, conocimientos y prácticas de orden individual y colectivo. Instalar esta cultura preventiva en las empresas requiere del conocimiento y de la participación de todos los actores involucrados, directa o indirectamente, en el proceso de trabajo. En efecto, es importante informarse respecto de los riesgos a los que se está expuesto individual o colectivamente en una situación de trabajo; comprometerse con las acciones de prevención, y participar en la identificación de los riesgos mediante la reflexión sobre las propias acciones y las medidas que es posible tomar. Podría decirse que los pilares de una cultura de la prevención son la información, el compromiso y la participación.

De este modo, las tres dimensiones articuladas –información, compromiso y participación– son  los  pivotes  sobre  los  cuales  afianzar  la  cultura  de  la  prevención,  que  debe  ir  acompañada por un conjunto de intervenciones del Estado mediante programas que integren normativa,  cambios  tecnológicos,  educación  y  acciones  sobre  la  comunidad  incorporando  a  los trabajadores y a sus familias. En síntesis, mejorar la situación laboral en materia de salud y seguridad depende del compromiso asumido por los actores involucrados.